Las palabras del jefe del
Estado de Mayor de la Guardia Civil, el general José Manuel Santiago, afirmando
que están trabajando en “minimizar el clima contrario a la gestión del
Gobierno”, suponen uno de los mayores escándalos de nuestra democracia y un
escalón más que sube este Gobierno para dar el Golpe de Estado que parece tener
previsto, pues la Benemérita ha recibido órdenes de vulnerar la propia
Constitución. Es que no es solo esto, es la vergüenza del CIS, es la
neutralización del Portal de Transparencia, son las acciones de la Fiscalía
contra Vox, y es hacer cambios legislativos para que los fiscales, dependientes
del Gobierno, instruyan en vez de los jueces, en vez de Justicia no
independiente vamos a tener Justicia política.
Hay una
parte de este Gobierno, y por supuesto, todos sus socios, que están trabajando
en destruir nuestra democracia, arruinarnos, e implantar un régimen totalitario
de corte chavista.
Hay que ser muy ruin, para
utilizar a la Guardia Civil para perpetrar sus planes de silenciamiento de los
medios de comunicación críticos. Debemos exigir la dimisión de este Gobierno
mentiroso y despótico, pues ha traspasado todos los límites inimaginables. El
Gobierno quiere matar la libertad de expresión usando una institución querida por
los españoles, la Benemérita. Están dinamitando la Constitución y la democracia.
Las Fuerzas de Seguridad del
Estado, están para perseguir los delitos y no para convertir en delito el
ejercicio de la oposición ni para minimizar las críticas al gobierno. Sabíamos
que teníamos un Gobierno mentiroso e inepto, ya sabemos que también es
antidemocrático.
Se deben de iniciar de
inmediato acciones legales contra el ministro del Interior y contra este
general, que ha reconocido públicamente un delito gravísimo contra la libertad
de expresión, que conviene recordar, es un derecho fundamental. Los
funcionarios no tienen la obligación de acatar órdenes ilegales, órdenes que
son ilegales al tratar de proscribir e ilegalizar de facto la oposición democrática
y la crítica al Gobierno.
