Nicolás
Maduro, presidente de Venezuela y espejo en el que se miran, Pablo
Iglesias, Monedero y el resto de dirigentes de Podemos, acaba de
perpetrar un golpe de Estado en su país.
El
Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela está conformado por
sicarios bolivarianos con toga que cumplen sin rechistar todas las
órdenes del presidente, este prostituido tribunal ha asumido las
competencias del Parlamento y ha dictado que todos los actos del
Legislativo, Cámara donde reside la soberanía popular, son nulos y
carecen de validez.
Desde
que en las últimas elecciones, los venezolanos le dieron una amplia
mayoría a los partidos de la oposición en la Asamblea Nacional, el
presidente Maduro ha ido tomando decisiones que acaban de culminar
con esta dictatorial decisión.
Si
alguien dudaba de que la Venezuela bolivariana no era una Dictadura,
con lo ahora ocurrido habrá despejado cualquier duda. Allí da igual
a quien vote el pueblo, pues el presidente se arroga el derecho de
impedir que los representantes de los ciudadanos puedan legislar, y
lo hace al mas puro estilo bolchevique.
Ya
están tardando en Podemos, ya está tardando Pablo Iglesias en
condenar el golpe de mano del presidente Maduro, aunque difícilmente
condenaran lo ocurrido en Venezuela pues los perros difícilmente
muerden la mano de quien les ha dado de comer.
El
balance del mandato del presidente amigo de Podemos es lamentable,
nada de libertad y mucha miseria, y las victimas de esa nefasta
ideología, el pueblo venezolano. Espero que el pueblo español tome
nota, y entienda lo que ese partido que llegó diciendo que venía a
cambiar las cosas, puede traerles.
Como
ejemplo, ayer en el Parlamento de Andalucía, gracias a Podemos,
Chaves y Griñan, fueron salvados de sus responsabilidades políticas
en el dictamen de la comisión de investigación del fraude de los
Cursos de Formación. Gracias a Podemos, los capos del saqueo de esos
fondos quedan políticamente impunes ¿Para eso ha llegado Podemos a
la política?

Este es el golpe de mano, político, más burdo que se ha visto en la historia. La anulación de forma indirecta de los resultados electorales, despues de largo tiempo, y cuando le ha parecido bien al Dictador, es lo mas burdo que se ha dado.Es una tomadura de pelo a los votantes, a los que les deja sin valor su voto.