El
ayuntamiento de Granada presentó el pasado mes de septiembre, una
declaración institucional apoyando la candidatura de su ciudad para
acoger la Agencia Europea del Medicamento, una institución
comunitaria que está radicada en el Reino Unido, y a la que tras el
Brexit había que encontrar una nueva sede.
Ayer
en el Senado, se aprobó una moción presentada por el Partido
Popular, para que el Gobierno haga oficial la candidatura de
Barcelona a ser sede de esa Agencia Europea del Medicamanto, en una
decisión a todas luces enmarcada dentro de esa, suicida e injusta
estrategia, de intentar apaciguar a esos separatistas que nunca se
sentirán satisfechos. En España, cuatro ciudades aspiraban a ser
sede, Málaga, Alicante, Granada y Barcelona.
Pero
lo más indignante ha sido, la actitud y el voto de los cuatro
senadores por Granada, tres del PP y uno del PSOE, quienes en vez de
defender los intereses de su ciudad y de los votantes que les dieron
su confianza en su provincia, siguiendo “a pies juntillas” la
disciplina de voto de sus respectivos partidos, han traicionado a
Granada de forma clamorosa votando a favor de que la sede sea
Barcelona.
Estos
son sus nombres: Sebastián Pérez (PP), Luis González (PP), Mª
José Martin (PP) y José Martinez (PSOE). Estos cuatro traidores, se
han hecho merecedores de que los granadinos los corran a gorrazos y
los expulsen de la provincia que les eligió y a la que han
defraudado.
Un
parlamentario debe mirar siempre, lo primero, por el interés
nacional, y después, por el interés de los ciudadanos de su
circunscripción. Ya esta bien de poner siempre por delante los
espurios intereses de su propio partido.
Esto
no es una democracia, es una infame partitocracia a la que los que se
suponen son representantes de los ciudadanos se pliegan sin
rechistar. Todo parece indicar, que por mantener el cargo, el sueldo,
y los privilegios, son capaces de cualquier cosa.
