El
senador de Compromís, el impresentable Carles Mulet, aprovechando
“que el Pisuerga pasa por Valladolid”, se dedicó, teniendo como
cómplice la inacción del presidente popular del Senado, a insultar
a Susana Díaz llegando incluso a romper una foto de la presidenta
andaluza, algo que los andaluces, piensen como piensen, no deben
consentir.
Las
primarias a la secretaría general del PSOE han trascendido con
creces al propio partido socialista, los partidos radicales y
separatistas, como puede serlo el propio Compromís, aprovechan
cualquier oportunidad para atacar a la rival de su candidato
favorito, y me refiero a Pedro Sánchez. Los que quieren acabar con
todo aquello que muchas generaciones de españoles hemos conseguido a
lo largo del tiempo, ven a Susana Díaz como el principal obstáculo
para conseguir sus abyectos fines.
Ayer
por la tarde, tuve la oportunidad de ver la cara de Susana Díaz en
la cafetería del Parlamento andaluz, y aunque ella trata de
disimularlo, es evidente que su rostro delata preocupación y tensión
por todo lo que está ocurriendo en el seno de su partido, y sobre
todo, por lo que pueda ocurrir el día después de las primarias.
Lo
ocurrido a los socialistas franceses, es un claro aviso a navegantes,
y todos los socialistas, Susana incluida, empiezan a ser conscientes
de que no solo está en juego el futuro del PSOE, están en juego
muchas más cosas y más importantes, como lo es el futuro a medio
plazo de España.
Para
mi es evidente algo, si todos los “malos” de la política
española, y me refiero a todos esos partidos que quieren acabar con
la Nación española, apoyan a Pedro Sánchez, lo lógico debería
ser, que los españoles hagamos piña en favor de Susana Díaz, y lo
dice alguien que la ha criticado “a muerte”, pero “lo cortés
no quita lo valiente”. Y lo digo, porque si el PSOE sigue siendo un
partido constitucionalista y moderado, todo tiene solución, pero si
de la mano de Pedro Sánchez, vira hacia posiciones radicales, puede
suceder lo peor.
Parece
que Pedro Sánchez desconoce, que los electores siempre apoyan al
original y nuca a una mala copia, un PSOE roto y podemizado no tiene
atractivo ninguno, y eso es lo único que él ofrece.
Confiemos
en que la mayoría de los militantes socialistas opten por el voto
sensato, y ese voto es el de la “imperfecta” Susana Díaz.
