El Partido Popular y
Ciudadanos pactaron 150 medidas, entre ellas estaba el Pacto Anticorrupción. En
él se decía claramente, que todo político imputado debía dimitir.
El problema reside en que,
la palabra imputado dejó de utilizarse siendo reemplazada por la de
investigado, teniendo en cuenta que estar imputado y ser investigado son cosas
totalmente distintas, todo parece indicar que ese pacto al que llegaron debería
ser adaptado al nuevo lenguaje judicial.
A toro pasado, todo parece
indicar que el trato que le dio el Partido Popular a Rita Barberá siempre estuvo condicionado por este acuerdo,
condición de Ciudadanos que a la postre ha podido contribuir muy mucho en el
fatal desenlace.
Me sorprende que la
petición formulada por el PP para que Ciudadanos acceda a sentarse y adaptar
dicho pacto a la actualidad haya obtenido la inmediata negativa de los de
Rivera.
En política, las denuncias
falsas se utilizan habitualmente como venganza, y en todas ellas un juez debe
investigar, si encima muchos jueces tienen ideología y hasta carnet de un partido político, nadie puede garantizar el
porqué de eso de “estar investigado” y si el juez de turno actúa como un simple
sicario con toga. Espero que nadie se escandalice, pues todos conocemos a
muchos que claramente están a sueldo de los diferentes partidos.
Y si después de todo, el
supuesto corrupto es declarado inocente ¿Quién repara el daño sufrido y cómo?
Desde mi punto de vista, la
única solución pasa por una Justicia independiente, que no la hay, y con los recursos
necesarios para que los casos no se
eternicen, aunque entiendo que los partidos políticos nunca lo harán, pues irían
en contra de sus intereses.
