Pasan las horas y se multiplican las peticiones de revisiones de condenas por parte de los abogados de violadores y de abusadores sexuales. Pasan las horas y todas las asociaciones de jueces, conservadoras, progresistas e independientes, al unísono claman contra los ataques que están sufriendo desde el Gobierno y desde los partidos que lo sostienen. Pasan las horas y se suceden los bochornosos espectáculos de los socialistas que pretenden justificar la “mierda de ley” que aprobaron y de esos podemitas que sin rubor acusan a los jueces de machistas y de no saber interpretar el bodrio que se aprobó, curiosamente, la mayoría de los jueces que ya han reducido condenas o directamente han puesto en libertad a los condenados, son mujeres.
Mientras eso sucede, desde su “vacaciones” en Bali, el infame de Pedro Sánchez alaba la ley, dice que ha significado un hito planetario y que muchos países van a copiarla, vomitivo.
La comparecencia del portavoz socialista, Patxi López, fue esperpéntica, pues ha demostrado que no tiene “ni puta idea de nada” y mucho menos de asuntos legales. Decir que lo mismo que los condenados se han acogido a la nueva ley porque les favorece, se puede aprobar otra que retroactivamente devuelva todo a la situación anterior, es una auténtica barbaridad imposible de llevar a cabo.
Lo que está sucediendo es de una gravedad enorme y el principal partido de la oposición, el Partido Popular, está casi paralizado. Estaría más que justificada la presentación de una Moción de Censura, pero para eso hay que ser valiente y en este PP, solo parecen tener testosterona, Cayetana Álvarez de Toledo e Isabel Díaz Ayuso.