Antonio Maillo, líder de
Izquierda Unida en Andalucía, empieza a tener problemas, pues cada vez son más
los que no entienden como su partido tiene tanta transigencia con la corrupción
socialista.
Maillo tuvo que hacer de
“Pinito del Oro” para justificar la presencia en el bipartito y se comprometió
a celebrar en junio un referéndum para que los militantes de IU decidan si
siguen o no en el gobierno andaluz, eso sí, un compromiso con tantos
condicionantes, que más bien parece que de lo que se trata es de mantenerse en
los sillones bebiendo de las ubres del dinero público todo lo que se pueda.
Maillo ha dicho, que si de
aquí a junio no hay una Ley Integral de Agricultura con el Banco de Tierras
incluido, una Ley de Renta Básica, otra ley de igualdad y contra la violencia
de género, la creación de una banca pública con ficha bancaria, y una ley de
mínimos vitales que garantice el suministro, de luz y agua, a quienes carezcan
de lo mínimo para poder pagarlo, entonces habrá referéndum. Lo que no dice es
que hará si solo consiguen parte de sus objetivos.
También Maillo trató de
sorprender anunciando que reclamará la creación de una megacomisión de
investigación sobre la corrupción en Andalucía que vea todos los escándalos de corrupción que afectan a la política andaluza,
según él, como Gürtel, Bárcenas y Fitonovo (Enredadera), por lo visto pretende
investigar al PP, y en cambio, ni menciona el caso de los ERE y los Cursos de
Formación, de auténtico bochorno. Además Maillo sabe, que lo que pide es
inviable.
Entiendo que estamos ante
una partida de ajedrez donde Susana torea a IU y el líder de IU torea a sus
bases, teniendo ambos el mismo objetivo, que no es otro, que agotar la
legislatura manteniendo el poder y sus pingües beneficios colaterales en todos
los ámbitos, aunque es conocido que existe un sector crítico con vocación
regeneracionista bastante indignado con lo que ve.
