El
pasado 1 de diciembre publiqué en este blog un artículo en cuyo
título definía a José Luis Sanz como abyecto, varios conocidos
peperos me indicaron que me había pasado, pero parece que el tiempo
me va dando la razón.
José Luis Sanz, además de ser secretario general del PP de Andalucía y
aspirante a candidato a presidente de la Junta, es alcalde de la
localidad sevillana de Tomares. El pasado jueves entró “a saco”
la Policía Judicial en su ayuntamiento e intervino dos ordenadores,
además del registro, el juez ha imputado a tres de sus concejales,
entre ellos Eloy Carmona, primer teniente de alcalde y secretario
general del PP de Sevilla, su mano derecha.
Están
imputados, por malversación y prevaricación, en la contratación de
un asesor, aunque todos los grupos de la oposición han denunciado y
coinciden en que estamos ante la punta del iceberg, consecuencia de
una forma de gobernar opaca e irregular.
La
suerte que tiene JL Sanz es la de ser aforado, parlamentario andaluz,
ya que si no se diera esa circunstancia ya estaría imputado, no
podemos olvidar que la firma que aparece en el contrato del asesor es
la suya.
La
comisión informativa que celebró ayer el equipo de gobierno de
Tomares fue bochornosa, ya que a ella no asistió ni el alcalde ni su
segundo, y además la representación del equipo de gobierno se
limitó a leer un comunicado de prensa, ni dieron ningún tipo de
explicación ni mostraron ni un solo documento. El secretario general
del PP andaluz no da la cara y se esconde, algo que le descalifica
por completo.
Como
vemos, el nivel ético del banquillo del PP andaluz deja mucho que
desear, viendo lo que hay, les auguro un largo periodo en la fría
oposición lejos del poder que tanto añoran de la Junta de
Andalucía, pues no te puedes comportar de la misma manera que a
quienes aspiras a sustituir.