Ahora que España, que nuestra sociedad, está sumida en el caos gracias a un gobierno que toma decisiones erróneas o que simplemente deja de tomarlas cuando debe, tenemos que recordar que parte del problema reside en que en mucho de nuestro territorio no está en vigor nuestra Constitución, y no lo está, gracias a que quienes tienen la obligación de hacer cumplir las leyes, no lo hacen.
Ahora que todo el mundo habla de la brutal subida del precio de la energía, de la huelga de transportistas, y del desabastecimiento consiguiente, voy a hablar a continuación de lo que no habla nadie, pero que por lo menos a mí, aún me indigna más.
Los enfermos de cáncer en Ibiza y Formentera, gracias al gobierno de la indeseable presidenta socialista de Baleares, Francina Armengol, se quedarán sin médicos especialistas en oncología por la ridícula exigencia de saber catalán con certificado B2 para atender a estos enfermos. De las cinco plazas asignadas al Hospital de Can Mises en esta especialidad, sólo dos están cubiertas, y todo gracias al capricho del gobierno de izquierdas de las Islas, ese de la obligación de saber catalán para atender a los enfermos de cáncer y a todos los pacientes en general. Con ser premio Nobel de Medicina o el mejor oncólogo del mundo no bastaría, para estos desalmados, lo importante es hablar catalán.
El gobierno catalán acaba de hacer público, que no acatará la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a aplicar un 25% de asignaturas en español.
No seamos simplistas, los problemas que salen ahora en las portadas, no son los únicos, hay muchos más y más importantes.