Los
colegios andaluces de educación diferenciada, es decir, los que
admiten a alumnos de un único sexo, le han ganado a la Junta de
Andalucía la primera batalla. Es evidente que la Junta se opone a
este tipo de educación por cuestiones únicamente “ideológicas”,
frente a ello estaba la “libertad de los padres”, y esta batalla
la ha ganado afortunadamente la libertad.
Para
muchos, en la educación diferenciada el rendimiento escolar de los
alumnos es mucho mayor, es lógico pensar, que si hay padres que
piensan eso, sean ellos los que ejerciten su derecho a la libre
elección del tipo de educación que desean para sus hijos.
El
Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha admitido el recurso
interpuesto por uno de estos centros y ha ordenado, que de manera
cautelar, la Administración le devuelva el concierto educativo que
le fue retirado el pasado año de manera unilateral, por ello, es
lógico pensar, que los recursos interpuestos por otros once centros
seguirán el mismo camino.
En
la decisión del TSJA ha influido el hecho de que la Ley de Mejora de
la Calidad Educativa (Lomce) considera que la educación diferenciada
no discrimina y puede ser acreedora de los beneficios públicos de la
concertación.
También
es digno de mencionar el hecho de que el auto del TSJA, señala que
“la Junta de Andalucía no ha ofrecido ni un solo argumento
jurídico ni fáctico”.
Debo
mencionar, que como es evidente, la casi totalidad de estos colegios
son de adscripción religiosa, y que por ello la Junta se ha tomado
el asunto muy “a pecho” contra ellos. Parece que olvidan, que en
una democracia, los ciudadanos deben de disponer de todas las
opciones, y que ellos, desde su total libertad, elegir.
Desgraciadamente, en Andalucía gobierna un partido llamado
socialista en coalición con otro de izquierda radical, y claro, en
su afán de que la escuela sea un vivero de futuros votantes de
izquierdas son capaces de arrebatar su libertad de elección a todo
aquel que sea un obstáculo para conseguir sus abyectos fines, que no
son otros que los de “adoctrinar” desde la tierna infancia.
