El
fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, ha afirmado que la Fiscalía
comparte «en principio» el criterio del juez de la Audiencia Nacional
Pablo Ruz de considerar a la ministra de Sanidad, Ana Mato, partícipe a título
lucrativo de las actividades de la trama ‘Gürtel’.
Torres
Dulce ha explicado que se trata de una responsabilidad «civil» que
tiene como objetivo la devolución de «todo aquello que lucrativamente se
ha aprovechado de un origen ilícito, aunque no se haya participado, como en
este caso, en dicha actividad delictiva».
También
ha indicado, que en principio no considera necesario que se pida el
suplicatorio al entender que «los suplicatorios y los aforamientos tienen
que ver estrictamente con la responsabilidad penal» y «no civil,
aunque esta dimane del hecho delictivo». En cualquier caso, Torres-Dulce
ha mostrado la disposición de la Fiscalía General del Estado de examinar la
cuestión si es necesario.
El
juez Ruz ha declararado a Mato partícipe a título lucrativo de las actividades
de la trama ‘Gürtel’ por haber «disfrutado» o haberse
«beneficiado, sola o en compañía» de su ex marido, el ex alcalde de
Pozuelo de Alarcón Jesús Sepúlveda (PP) y otros miembros» de su familia,
de «servicios turísticos, pago de eventos familiares y otros artículos de
uso particular».
El
juez, que apunta que será en el juicio oral cuando se determine la cuantía
concreta del lucro, señala que entre los años 2000 y 2004 Mato se benefició
junto a su entonces marido de «regalos en forma de servicios turísticos
que comprenden tanto desplazamientos en medios de locomoción como alojamientos
en establecimientos hoteleros en España y en el extranjero y otros servicios
turísticos».
El
magistrado, pide a la ministra que se persone en las actuaciones en calidad de
partícipe a título lucrativo y designe, abogado y procurador, concreta que el
conjunto de viajes disfrutado por Sepúlveda habrían tenido un coste de
50.331,82 euros en este periodo, de los cuales al menos 31.580 habrían servido
para sufragar desplazamientos de otros miembros de su familia.
Me
parece muy atrevido presuponer que Ana Mato desconociera el origen ilícito del
dinero, pues si de un día para otro cualquiera de nosotros nos encontramos un
coche de alta gama aparcado en nuestro garaje, entiendo que le preguntaríamos a
nuestra pareja que de donde ha salido el dinero para comprarlo.
De
todas maneras, entiendo incompatible el hecho de ser ministra con haberse
beneficiado de un dinero procedente de una actividad delictiva.
