Cuando lo que se reclamaba era un examen único de Selectividad para toda España, para evitar así, agravios, arbitrariedad y desigualdad, este dañino Gobierno, la hace mucho más fácil para los alumnos estableciendo unos llamados “criterios de madurez académica” que juzgados de manera absolutamente subjetiva significarán el 75% de la nota de la prueba, por lo que se reduce mucho el nivel de exigencia. Tenemos el cóctel perfecto, adoctrinamiento, devaluación del esfuerzo y de la calidad del sistema educativo. En este sentido se han manifestado todos los representantes de la comunidad educativa, sindicatos y CCAA. Como en todo, en esto también, vamos “de culo y cuesta abajo”.
Se modifica la Selectividad, no para hacer un modelo más justo, uniforme y que garantice la igualdad de oportunidades, se pretende implantar una nueva EBAU, como se denomina ahora esta prueba, ignorando por completo los conocimientos de los alumnos. Si la ley Celáa fue letal para nuestros hijos, lo de ahora la complementa. A este paso, los títulos académicos obtenidos en España van a valer menos que los obtenidos en cualquier república bananera.
Estamos ante un ejemplo más, de que todo lo que hace este Gobierno, no solo no mejora lo que hay, si no que además lo destroza. Sánchez y su banda parecen tener una misión destructiva y así aparecerán en nuestra historia. Pero la culpa no será de ellos, la culpa recaerá en quienes le sucedan, ya que si no son capaces en un corto espacio de tiempo de derogar y sustituir todas las leyes aprobadas desde que el malvado de Zapatero fue presidente, hasta hoy en día, así como eliminar todas las modificaciones que han incluido en otras tantas leyes, la España de nuestros hijos será muy complicada y ellos tendrán un futuro mucho más sombrío que el que tuvimos nosotros, sus padres. Una sociedad que desconoce su verdadera historia y que huye de los conocimentos, está condenada.