El Comité de Peticiones del Parlamento Europeo respaldó ayer la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz hasta 2040 tras aprobar varias enmiendas impulsadas por VOX contra el calendario de cierre nuclear defendido por el Gobierno de Pedro Sánchez. Esta central suministra energía a alrededor de cuatro millones de hogares, por lo que su cierre sería ruinoso, aunque eso, al canalla de Sánchez y a sus cómplices les da absolutamente igual.
Los de Abascal han celebrado una decisión que consideran clave para garantizar la soberanía energética, evitar apagones y proteger miles de empleos en Extremadura, aunque han insistido en pedir a la UE que funcione mucho más allá de 2040 por su importancia estratégica para España y para el conjunto del sistema eléctrico nacional. Resulta curioso que el que es actualmente el tercer partido de España sea el único comprometido en la defensa de la soberanía energética nacional.
Pero VOX no se conforma con eso, ya que incorporó varias enmiendas presentadas para frenar el cierre de centrales nucleares y denunciar las consecuencias de las políticas energéticas impulsadas desde Bruselas y el Ejecutivo socialista, así como, la exigencia de paralizar el cierre de cualquier otra central nuclear.
Otra de las enmiendas que ha presentado VOX alerta del riesgo real de apagones si España continúa eliminando su capacidad nuclear del sistema energético, además de reclamar una investigación independiente sobre el impacto del actual modelo energético y sobre los recientes problemas eléctricos.
No hay que ser ningún experto en la materia para darse cuenta de que el cierre de Almaraz aumentaría la dependencia del gas y debilitaría la autonomía energética tanto de España como del conjunto de Europa. Tampoco estaría de más recordar que la propia Unión Europea considera la energía nuclear una energía limpia.
Este asunto era uno de los principales acuerdos que VOX consiguió que aceptara el PP para llegar a formar gobierno de coalición en Extremadura. Y es que los de Abascal tienen las cosas muy claras, de hecho, también en el acuerdo alcanzado se eliminó la ecotasa que gravaba la generación de energía eléctrica y que dificultaba la viabilidad de la planta, algo que evidentemente sin VOX en el gobierno, el PP jamás lo hubiese llevado a cabo. Esa alta carga impositiva estaba asfixiando a un sector estratégico para garantizar el suministro eléctrico nacional. No olvidemos que Almaraz genera actualmente el 7% de toda la electricidad de España, algo que no es “moco de pavo”. Además de representar cerca del 30% de toda la producción nuclear nacional.
Lo que pretendía el capo de La Moncloa hubiese debilitado la estabilidad del sistema eléctrico y aumentado la dependencia energética exterior en un momento de creciente incertidumbre internacional. Y en lo referente al impacto económico y social que hubiese tenido su cierre para Extremadura, solo hay que decir que hubiese supuesto, entre empleos directos e indirectos, que cerca de 4.000 trabajadores se tendrían que haber buscado la vida en otra parte.
Lo que pretendía el canalla de Sánchez y la organización mafiosa que dirige, habría ahondado en incrementar la llamada “España vaciada”, pues habría hundido a poblaciones como Navalmoral de la Mata, en el Campo Arañuelo y en buena parte de la provincia de Cáceres. Quería cargarse la Central Nuclear de Almaraz, primera industria de Extremadura. El cierre de la central supondría un golpe devastador para una región especialmente castigada por la desindustrialización y agravaría todavía más el problema de despoblación rural. Estamos ante una prueba más de que el sentido común se ha convertido en la principal bandera de VOX, un partido al que sus enemigos pretenden permanente etiquetarlo como de extrema derecha pero que en realidad se ha convertido en un partido transversal y sensato con el que cada vez coinciden más españoles.
Estamos ante otro caso en el que queda demostrado que para que el PP haga lo que debe necesita tener a VOX en su gobierno. Los andaluces deberían meditar sobre ello.