El rapero Cecilio G, quien ya fue detenido el año pasado en el Festival Soñar de Barcelona por masturbarse delante de una mujer y provocar incidentes, ha atacado violentamente la carpa informativa de Vox en Lloret de Mar, agrediendo a la candidata del partido de Abascal a la alcaldía, Mar Coque Hernando y a varios militantes, que repartían información electoral de cara a los comicios del próximo 28 de mayo.
La novia de este rapero independentista fue la que comenzó el ataque gritando a los miembros de Vox que estaban en la carpa “dais asco”, “asquerosos” e “hijos de puta”, el rapero, por su parte, atacó a otro afiliado de Vox diciéndole “a tu madre se la está follando un negro” propinándole varios golpes, para a continuación agredir también a la candidata.
No podemos olvidar, que Vox es en la actualidad el primer partido constitucionalista en el Parlamento de Cataluña y dice mucho, que el resto de los partidos políticos no condenen públicamente este tipo de ataques violentos que sufren los de Abascal.
Poco antes de su detención, esta basura humana, el rapero Cecilio G, colgó en sus RRSS una foto junto a su amiga, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona que ha conseguido que su ciudad se convierta en un inmundo vertedero, material e inmaterial.
Alguien ha llamado recientemente a nuestro sistema político y con toda la razón “Democracia menguante”. Lo que con tanta ilusión y cesiones de todas las partes para conseguir el consenso se llevó a cabo, se nos está escapando. Para que una Nación salga adelante es imprescindible que sus principales actores acaten y defiendan unos cimientos que deben compartir, eso se llama Constitución, pero en España eso no sucede, pues la izquierda se ha echado en los brazos de los grandes enemigos de nuestro Estado de Derecho y del Orden Constitucional. Malos tiempos nos esperan.
Forma parte de la estrategia de descontrol y violencia que se quiere en la sociedad. Es una manera de debilitar la democracia y hacerse con el poder.