A escaso mes y medio para la celebración de las Elecciones Andaluzas, los ciudadanos que no nos identificamos, ni con el PSOE ni con el PP, debemos plantearnos tanto, a que opción política votar como que resultado sería el mejor para nuestra tierra.
Yo personalmente considero que la mejor decisión es votar a un partido moderado situado en el espectro político entre el PSOE y el PP, que apueste claramente por medidas de regeneración democrática y que, denuncie y combata la corrupción política generalizada que padecemos.
Lo ideal sería que el PP no consiguiera la mayoría absoluta y que el centro político consiguiera meterse en el parlamento andaluz, que su apoyo le fuera imprescindible a los populares para gobernar, y que a cambio, obligara a la derecha a hacer los cambios de calado que la ciudadanía tanto ansía. Cambios como el de la injusta Ley Electoral que tenemos, cambios como el de igualar las competencias en todas las CCAA, así como conseguir de la derecha el compromiso de estudiar en profundidad si el Estado debiera recuperar competencias básicas, ahora en manos de las CCAA, si se considera que están mal gestionadas y crean desigualdad entre los ciudadanos españoles.
Mi voto está decidido, yo votaré al CDL, Centro Democrático Liberal, aunque considero que cualquier opción centrista es mejor que lo que hay, en espera de que se consiga la esperada reunificación del centro español convirtiéndolo en una opción de gobierno. Lo del voto útil que tanto nos recuerdan es el “timo del tocomocho” de siempre, es perpetuar el bipartidismo corrupto que padecemos desde hace ya demasiado tiempo y que se alterna en el poder. Son los mismos perros pero con distintos collares, siempre están de acuerdo en lo fundamental, siempre coinciden en mantener lo que está mal sencillamente porque les beneficia. Me niego a votar al malo o al peor. Votemos en conciencia.