El acuerdo del Consejo Interterritorial de Salud de este miércoles, que contó con la oposición de Cataluña, Madrid, Galicia, Andalucía, Murcia y Ceuta, de los representantes de bastante más de la mitad de los españoles, está publicado ya en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Además, el Ministerio de Sanidad ha publicado una orden en la que da 48 horas para su aplicación. Con una simple resolución administrativa, perpetran estos embusteros, lo que hace meses nos decían que solo se podía llevar a cabo mediante el Estado de Alarma, al restringir libertades individuales de los ciudadanos.
El consejero de Sanidad de Madrid, Ruiz Escudero, negó en un primer momento que estén obligados a cumplirlo, y la presidenta Díaz Ayuso, hoy mismo, ha manifestado que lo acatarán pero que lo recurrirán ante los tribunales. Está claro que el Gobierno ha actuado en clave política, no en clave sanitaria.
Durante unos días, Sánchez y su banda, han llevado a cabo un paripé de reuniones intentando trasladar a la opinión pública que son dialogantes y que deseaban llegar a un acuerdo con la Comunidad de Madrid. Ahora comprobamos que todo estaba decidido hacía tiempo, que la sed de venganza de socialistas y comunistas contra los madrileños, por el simple hecho de que durante muchas legislaturas han optado por no votar a la izquierda, consiguiendo así, que su Comunidad sea el motor económico de España, y que los madrileños disfruten de las mayores cotas de bienestar y prosperidad, si se comparan con el resto de españoles que residimos en otras CCAA, era enorme.
Lo que va a ocurrir es evidente, no se va a solucionar el problema sanitario, y en lo económico, se va a producir un hundimiento generalizado, para regocijo de estos malnacidos. Tiempo al tiempo.