El presidente de la Junta de Andalucía acaba de respaldar las declaraciones que hizo su consejera de Igualdad referentes a acoger a los Menas que Marruecos nos quiera seguir enviando, afirmando que “Nosotros vamos a estar aquí esperándolos porque son menores vulnerables”.
Es muy legalista y queda muy bien decir “que Andalucía cumplirá con las normas internacionales, con los tratados firmados entre España y Marruecos para la protección de la infancia y acogerá y protegerá a los menores migrantes que lleguen solos a España. Como, por otra parte, ha venido haciendo desde hace años puesto que es su responsabilidad”, pero se obvia lo principal, que ellos han llegado aquí mediante una decisión hostil del gobierno marroquí contra nosotros.
¿Los que tienen claro que es reprobable no acoger y ayudar a esos menores, no consideran más reprobable que un gobierno utilice a sus menores como arma política y militar?
Ese legalismo de la Junta de Andalucía, lo único que hace es aumentar el efecto llamada y por ende conseguir que, a medio plazo, nuestras calles sean más inseguras para los viandantes en general y para nuestras mujeres en particular, pues pueden encontrarse con cualquier manada.
A Juanma Moreno y a su gobierno, se le debería caer la cara de vergüenza por cada millón de euros que dediquen a esos menores extranjeros mientras que decenas de miles de andaluces esperan a diario horas en las colas del hambre.
Que no nos sigan engañando con imágenes lacrimógenas, no es una cuestión humanitaria, sino una invasión y una agresión de un Gobierno extranjero. Muchos no les queremos aquí.