María Guardiola, presidenta popular de Extremadura gracias a Vox, como antes lo fueron, Moreno Bonilla, Ayuso, Almeida, López Miras…, también todos gobernando gracias a los de Abascal, fue la primera del PP en sumarse a la demonización de la izquierda contra Vox en la campaña de las elecciones del 28 de mayo y tras ellas. Hasta ese momento, ninguno de sus compañeros se había expresado con tal rotundidad contra los de Abascal.
Acordaos cuando dijo ante un buen número de periodistas “No puedo dejar entrar en el Gobierno a quienes niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes deshumanizan a los inmigrantes, a quienes tiran a una papelera la bandera LGTBI. Tampoco voy a entrar en batallas culturales que están superadas”. Palabras que pronunció justo cuando se le preguntaba por la posibilidad de pactar con VOX un gobierno autonómico.
A los pocos días, esta señora se desdijo de todo, pactó con Vox y se proclamó presidenta de Extremadura. Lo que nunca sabremos, aunque lo suponemos, es su grado de responsabilidad en que Sánchez vuelva a gobernar de nuevo. Mi opinión es que mucha.
Esta semana, Moreno Bonilla, presidente popular andaluz, en la línea de la inconsciente presidenta extremeña, ha arremetido también contra Vox. Se suma a la estrategia de no hablar de propuestas, ideas o programa, sino con el miedo a terceros. Juanma, como le conocen por aquí abajo, en vez de atacar a los partidos que han propiciado, entre otras cosas, la suelta de 200 violadores, el indulto a los golpistas catalanes, dos estados de alarma inconstitucionales, el hundimiento de la economía o los pactos con golpistas y terroristas para reformar el código penal a su antojo, en la entrevista que concedía a El Mundo afirmaba que “VOX da más miedo que Bildu y ERC al electorado”, “La única manera de volver a gobernar es crecer por el centro sin mirar a VOX; ser nosotros. El PP aprende de sus errores” y que “Tenemos que reunificar el centro derecha. Se logró con Cs y se logrará con VOX”.
Este PP, por lo visto, sigue sin enterarse de nada, parece no entender que el PSOE les desprecia y que, si ellos siguen despreciando a Vox, la izquierda, en compañía de la jauría antiespañola gobernaran por siempre.
Comparar a Vox con Cs es no entender nada. A Vox le han votado tres millones de españoles con todos los medios en su contra y eso tiene mucho mérito, son demasiados patriotas irreductibles que empiezan a tenerle bastante asquito a este PP que no hay quien lo reconozca.