No
podemos permitir que un miembro de ETA sea nombrado el 24 de enero
senador de España. EH Bildu lo ha presentado como candidato al
Senado por el Parlamento vasco. Además de una indecencia, es un
descomunal insulto al colectivo de victimas del terrorismo. La
Fiscalía General del Estado tiene la obligación moral de
intervenir.
A
Iñaki Goioaga, sus propios compañeros lo denunciaron como enlace
entre los jefes de ETA y los presos, que este ser despreciable sea
senador, supondría un nuevo síntoma de la descomposición que
padece nuestra supuesta democracia.
Y
es que la realidad es muy triste, en vez de hacerles el vacío, PSOE
y PP, pactan y buscan el “buen rollo” con quienes defienden la
impunidad, manipulan la historia y justifican el terrorismo. El
comportamiento infame de socialistas y populares en el País Vasco
resquebraja día a día los pilares de nuestro Estado de Derecho.
La
cobardía de unos y los complejos de otros, van a hacer posible que
un importante miembro de ETA sea senador sin arrepentirse de nada y
sin condenar nada, algo indignante, insultante y bochornoso. La
ciudadanía española no puede permanecer impasible ante semejante
disparate.
No
podemos olvidar, que cuando algún etarra pretendía abandonar la
banda y condenar el terrorismo, siempre recibía la visita y las
amenazas de este abogado.
Lo
que sucede, es que ahora mismo, el que gobierna España con mayoría
absoluta es el Partido Popular, y el presidente del Gobierno es
Mariano Rajoy, y él solo el, tiene el poder necesario para impedir
que esta infamia se haga realidad. Rajoy ya nos ha defraudado a todos
en lo relativo, a lo que nos prometió y no ha cumplido, en relación
a ETA y sus franquicias, si ahora se queda de brazos cruzados, se
habrá granjeado el eterno desprecio de millones de españoles de los
que no padecen amnesia.