Sufrimos un sistema, que permite reprobar ministros en el Congreso de los Diputados, pero que, por el contrario, no permite reprobar al presidente del Gobierno, por ello, no es descabellado ni mucho menos pensar, que presentar una Moción de Censura sin tener los apoyos necesarios, es la única manera de reprobar a un presidente.
Frente a la Moción de Censura que presenta esta semana Vox, el Partido Popular tiene que optar, o por marcar distancias con los de Abascal por motivos claramente partidistas, o por dedicar esas energías a decirle a la cara las verdades de su dañina gestión a nuestro amoral presidente, y digo esto, porque las dos cosas no las puede hacer. O Casado apoya la Moción, o sea, la reprobación de la gestión de Sánchez, o no la apoya y se sitúa del lado de los que apoyan a Cuba, Venezuela o a las FARC, sí, del lado de socialistas, comunistas, separatistas y proetarras. O estás con España o contra ella. Abstenerte en este importante asunto es, como mínimo, indigno. Hay sondeos realizados a votantes del PP que son muy significativos, pues tres de cada cuatro apoyan la Moción de Censura de Vox.
Resultaría incongruente que, el Partido Popular, arremetiera contra Sánchez por todas las fechorías que ha perpetrado desde que se conformara este antiespañol Gobierno, y después con su voto dijera, que no quiere que abandone La Moncloa. Por ello, Casado, lo que realmente se juega es, si el PP va a seguir siendo el principal partido de la oposición a este desvergonzado Gobierno, se juega más que nunca su futuro, se juega que millones de sus votantes empiecen a ver en la formación de Abascal al partido que de verdad defiende lo que ellos piensan.
Antes de finalizar este artículo de opinión, quisiera recordarles a los desmemoriados que, tras presentar Vox la Moción de Censura, Abascal le ofreció a Casado retirarla si la presentaban ellos y darle su apoyo.