El Partido Andalucista no se podía permitir un nuevo fracaso. Una vez más se ha quedado fuera de una institución tan importante como es el Parlamento Andaluz, tanta travesía del desierto termina al final por agotarte.
Supongo que los andalucistas estarán en estos momentos analizando el porqué del resultado obtenido y buscando sus causas. Nadie duda del duro trabajo realizado por los andalucistas ni de su ilusión, pero lo que si que es cierto, es que de nuevo ha quedado demostrado que el mensaje que trasmite actualmente el PA no llega a los ciudadanos andaluces.
Desde mi modesto punto de vista, entiendo, que si el PA no opta por la refundación y por replantearse muchas cosas, tiene un futuro muy incierto.
A un pueblo como el andaluz, que a lo largo de la historia ha sido crisol de culturas y ha demostrado su vocación universal. A un pueblo como el andaluz cuya lealtad a la Nación Española ha quedado ámpliamente demostrada a lo largo de los siglos, a un pueblo que no disfruta mirándose el ombligo como otros, a un pueblo que entiende el ser andaluz como una manera de ser español; a este pueblo no se le puede hablar de nacionalismo andaluz, sencillamente porque es un sentimiento que no existe ni entienden la mayoría de los andaluces.
Desde el respeto a Blas Infante, quiero manifestar que hablar en el siglo XXI de Patria Andaluza es un anacronismo. Me atrevería a decir que el concepto “nacionalista” produce un rechazo importante entre los andaluces al ver en lo que se ha transformado en Cataluña o en el País Vasco.
Si el PA tiene la capacidad de transformación necesaria para convertirse en un partido regionalista, progresista y transversal para que en él todos tengan cabida, propulsor de medidas encaminadas a conseguir la regeneración democrática de nuestra tierra, abanderado en la lucha contra la corrupción política, defensor de los derechos y las libertades individuales de los ciudadanos andaluces, que diga con fuerza que los andaluces no queremos ser mas que nadie, pero que tampoco queremos ser menos. Si hace eso, el PA volverá a ser lo que fue y mucho más. Sencillamente porque los ciudadanos se identificarán con el.