Hoy es día de Huelga General, y por lo que se ve en los medios de comunicación y lo que observamos en el ámbito donde nos movemos, la gran mayoría de los trabajadores le han dado la espalda a los sindicatos y no la han secundado. Me atrevería a decir, que una parte importante de los que no han acudido a su puesto de trabajo, ha sido más movidos por el miedo y la coacción ejercida por esos llamados “piquetes informativos”, que por libre decisión de los trabajadores.
Yo personalmente equiparo el derecho al trabajo al derecho a la huelga, por lo que me indigno cuando observo como los sindicatos no respetan la libertad individual de los ciudadanos.
Para mí, la convocatoria de huelga de hoy era injustificable, sencillamente porque tras los ocho años de gobiernos socialistas, España ha quedado arruinada y maltrecha, y ahora la izquierda pretende que en cien días, el nuevo gobierno conservador, haga milagros.
Los sindicatos mayoritarios fueron en su día cómplices de las políticas de JL Zapatero y estuvieron de acuerdo, y hasta aplaudieron las medidas erróneas que tomó. Solo se atrevieron a hacerle un simulacro de huelga general, sin ningún tipo de convicción, para cubrir el expediente y tener una coartada.
Por supuesto que me preocupa que los trabajadores perdamos los derechos que tanto nos costó conseguir, el problema es que ya no podemos estar en eso, si los trabajadores pierden derechos es la consecuencia de los ocho años anteriores.
El nuevo gobierno está tomando medidas, y muchas, yo personalmente desconozco los efectos que van a tener, y si son acertadas o no, lo que si que tengo claro es que si a medio plazo, pongámosle tres años, esas medidas funcionan, todos saldremos ganando, habrá valido la pena.
Lo que no se puede es intentar dinamitar a un gobierno desde el inicio de una legislatura cuando nosotros y nuestro país se juega tanto.
Yo soy el primero que critico a este gobierno por el simple hecho de querer hacernos pagar a los ciudadanos los excesos de los políticos. Las medidas podrían ser más suaves si de una vez por todas alguien se decidiera a meter el bisturí y adelgazar al Estado, el problema es que eso significaría quitarle el chollo a los políticos y a los partidos, y a eso no han estado dispuestos nunca ni PP ni PSOE.
Lo repetiré una y mil veces si es preciso, quitando Diputaciones, Senado, reduciendo el número de municipios a un tercio, privatizando las televisiones y medios públicos, haciendo una reducción drástica de las empresas públicas, acabando con las duplicidades y quitándoles privilegios a los políticos, haciendo todo esto a los ciudadanos nos saldría mucho mas barata la crisis y la crisis la pagarían los que la han causado, los políticos. Pero, ¿alguien cree que PP o PSOE lo van a hacer? yo creo que no, pues se les rebelaría la tropa.