Tengo que reconocer que
estoy muy preocupado por la deriva de Pedro Sánchez, pues el líder de uno de
los grandes partidos no puede estar continuamente haciendo declaraciones
absurdas y polémicas, y al poco tiempo tener que matizarlas. Tengo que
reconocer que se empieza a parecer demasiado a esa anomalía histórica tan
dañina que padeció España, a José Luis Rodríguez Zapatero.
Si hace pocos días nos
sorprendió a todos cuando afirmó, que las víctimas de la violencia machista
deberían ser consideradas como víctimas del terrorismo y sus funerales deberían
ser considerados funerales de Estado a los que debería asistir el Gobierno,
ahora nos dice, que el Ministerio de Defensa sobra y se queda tan tranquilo.
Tampoco podemos olvidar,
que también ha propiciado que un partido que se supone europeísta, como siempre
ha sido el PSOE, le diga no a un comisario español que va a defender los
intereses de España, demostrando su irresponsabilidad al no saber distinguir
entre el interés de su partido y el que debería primar, el de España.
Pedro Sánchez empieza a
convertirse en alguien en el que difícilmente se puede confiar, pues con
difundir sus ocurrencias demuestra una imprudencia impropia de alguien que
aspira a dirigir a un país como el nuestro.
Acabamos hartos de ZP,
espero que la ciudadanía haya aprendido el daño que este tipo de personajes nos
hacen a todos.
