El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, pertenece al círculo íntimo de Sánchez, ha estado trabajando en Presidencia del Gobierno desde 2020, primero como director del Departamento de Planificación y Seguimiento de la Actividad Gubernamental y desde 2021 como secretario general de la Presidencia del Gobierno, por ello, podemos afirmar, que sus infames declaraciones alabando a EH Bildu son en realidad las del propio Sánchez y de todo su Gobierno.
Este personaje, ni va a dimitir ni va a ser cesado, simplemente, porque tenía el permiso de su jefe para decir las barbaridades que dijo. Sánchez va a perder las generales, pero si no las perdiera, sería porque de nuevo de aliaría con toda la escoria antiespañola del Congreso, entre los que estarían de nuevo como socios preferentes los proetarras de EH Bildu, de qué nos extrañamos. Lo grave no es que, este “mandado” diga lo que ha dicho, lo grave es que Sánchez ha gobernado con esta panda de criminales.
Las palabras de Martín, además de ser una grave afrenta a las víctimas de la banda asesina ETA, no se ajustaban a la realidad, pues afirmó que EH Bildu había ayudado a salvar miles de vidas durante la pandemia gracias a su apoyo a los estados de alarma, algo que no es cierto, pues se abstuvieron en todas esas votaciones.
Decir, que EH Bildu «ha hecho más por España que todos los patriotas de pulsera» entre los que yo orgullosamente me incluyo, es la “prueba del algodón” de que este PSOE ha perdido el norte y hasta se ha olvidado de todos esos socialistas de carnet que fueron asesinados por ETA, demócratas que a estas alturas se deben estar retorciendo en sus tumbas ante tanta infamia protagonizada por el que fue su partido y que, de estar vivos, posiblemente ya no lo sería. Que razón tenía la madre de los Pagaza cuando dijo aquella terrible frase de “veremos cosas que nos helarán la sangre”.
La democracia llegó a España, porque Franco así lo dejó dispuesto, sus procuradores en Cortes se hicieron el harakiri y la derecha y la izquierda de entonces así lo aceptaron, pero este PSOE y el resto de la izquierda de hoy en nada se parecen a la de entonces, a la izquierda de hoy ni siquiera se la puede denominar como constitucionalista.