Mientras frente al Congreso
sacaban en una carretilla el cadáver de Rita Barberá, enfrente, en el Hemiciclo,
los diputados de Podemos encabezados por su macho alfa, Pablo Iglesias, se
negaban a guardar un minuto de silencio por la fallecida, escupían sobre su cadáver.
El comportamiento de
Podemos ayer en el Congreso, escandalizó a la gran mayoría de la ciudadanía
española, y da argumentos sobrados a quienes consideramos que se trata de una
organización política tóxica para nuestra sociedad y tremendamente peligrosa
para nuestra nación.
Podemos se quedó ayer
completamente solo en su irrespetuoso comportamiento. Incluso, Compromís y ERC,
secundaron el gesto de respeto permaneciendo de pié en sus escaños.
Pablo Iglesias intentó en
vano hacer de su muerte una causa política contra la corrupción, pero quedó en
evidencia, pues nadie secundó su actitud, para todos el duelo personal es una
cosa y la crítica política otra.
Podemos rectificó cuando ya
era demasiado tarde, en el Senado sí participó en ese minuto de silencio, lo mismo
hicieron en las Cortes Valencianas y el ayuntamiento de la ciudad del Turia.
Impactó la actitud, chulesca y desafiante, de un Espinar que en el Senado se
mostró contrariado al decidir sus compañeros mostrar respeto a la fallecida.
Decir como dijo Iglesias,
que la trayectoria política de Rita Barberá ha estado marcada por la
corrupción, es faltar a la verdad. La que durante 24 años fue alcaldesa de
Valencia, estaba siendo investigada únicamente por el presunto blanqueo de la
ridiculez de mil euros, jamás ha sido ni imputada ni procesada ni condenada por
corrupción. Iglesias piensa que como sus TV, es decir, La Sexta y la Cuatro, ya
la han declarado culpable, pues lo es.
Es evidente, que Podemos no
considera a los demás partidos adversarios políticos, los considera claramente
enemigos, y esa condición la mantienen hasta después de muertos. Al adversario se
le respeta como persona, algo que no significa ser cómplice de sus ideas o
actos, a eso se le llama humanidad, algo de lo que parecen carecer quienes
componen la banda podemita. Si no son capaces de respetar la muerte, claramente
tienen un gran problema. Del dolor no pueden hacer una trinchera.
Podemos rechazó este miércoles participar en el minuto de silencio a Rita Barberá. Pero no hizo lo mismo tras la muerte del etarra Periko Solabarria, fundador de Herri Batasuna, en junio del año pasado.
Entonces, la formación podemita organizó numerosos actos en homenaje del histórico dirigente abertzale. Incluso aprovechó la asamblea de Podemos en el País Vasco, en Baracaldo (Vizcaya), para guardar un minuto de silencio y homenajear a Solabarria.

A mi, ya se me han acabado todos los comentarios. No puedo más ante tanta desvergüenza y me duele el alma, como tuvo que dolerle a Rita.
Venga, en serio… ¿
A alguien, a estas alturas, le ha sorprendido este comportamiento????