Cuando pensaba que estaba
ya, en esto de la política, curado de espantos, ayer de nuevo consiguieron
sorprenderme. El argentino y defraudador de la Seguridad Social, el negrero y
podemita, Pablo Echenique, nos dijo que Aragón es un país y que hay que luchar
porque tenga una Constitución propia que reconozca su soberanía, no se pueden
decir más gilipolleces en menos tiempo.
Nunca se nos debe olvidar,
que la principal razón de ser de la izquierda, es la de luchar por la igualdad
de todos los ciudadanos. En el momento en que esa izquierda asume el discurso y
los falsos postulados de los separatistas, todos ellos contrarios a la
igualdad, en ese preciso momento, esa izquierda se convierte en, tóxica y
antinacional, y se dedica a disputar el voto a los partidos nacionalistas e
independentistas.
Ese mensaje que llevamos
muchos años escuchando que si eres progresista debes de estar a favor del
inexistente “derecho a decidir”, ese mensaje que tanto daño le ha hecho al PSOE,
es un mensaje que ha hecho suyo Podemos pero multiplicado por diez, convirtiéndose
en un partido dañino y peligroso para el futuro de nuestra Nación.
Como algunos socialistas y
todos los comunistas, son conscientes de ello, necesitan recurrir a eso del federalismo,
del Estado plurinacional, y demás chorradas, para así poder tener coartadas que
no dejen al descubierto su incoherencia.
El día en que decidieron
incluir el esperpento del Estado de las Autonomías en nuestra Constitución, a
la que en su día voté no por ello, ese día se puso en marcha el reloj de la
desintegración nacional de la nación más antigua de Europa, y hablo de España.
De los españoles depende que los enemigos de nuestro país consigan o no su
objetivo. Yo desde luego, haré todo lo que esté en mi mano para impedirlo.
La única nacionalidad
histórica que existe aquí es la española, somos una sola Nación y la soberanía
recae en la totalidad del pueblo español. A veces pienso, que a algunos de los
llamados “padres de la Constitución” les guiaban perversas intenciones.
