Apenas dos horas después de la entrada de este nuevo año, el director general de participación ciudadana de La Rioja, Mario Herrera, estrellaba su SUV de lujo contra un árbol, dejaba el coche abandonado en medio de la calzada y sin señalizar, y se daba a la fuga sin avisar a la Guardia Civil o a Emergencias, con el peligro que suponía para otros vehículos. Evidentemente, este individuo se estaba saltando el toque de queda, y seguramente, hasta iba bebido, aunque nunca se sabrá.
Muchas horas después, Podemos lanzó un comunicado intentando convertir al político que no da ejemplo de nada, que se salta el toque de queda, cometiendo varias infracciones graves, en casi un héroe, afirmando que salió de casa para llevar a un amigo accidentado al hospital y que el hielo de la calzada le hizo chocar contra el árbol. Que tuvo que abandonar el vehículo para llevar a su amigo al hospital por otros medios. Ni han aportado el nombre del amigo, ni un documento que acredite que fue hospitalizado, ni nada de nada.
La presidenta de La Rioja, ha tenido la jeta de decir, que ese asunto pertenece al ámbito privado de su alto cargo. Y se ha quedado tan pancha. Y que por supuesto no le va a pedir que dimita. Parece ser que este Mario Herrera fue el que hizo posible el acuerdo de gobierno de La Rioja.
Este Mario Herrera es el dirigente comunista típico, vivienda de lujo junto a un campo de golf, y vehículo de alta gama, y todo, gracias a los votos de los supuestos “más desfavorecidos”.
Si los políticos que nos imponen duras medidas de movilidad, no las cumplen, difícilmente pueden pretender que la ciudadanía las acate.