Ha quedado claro, porqué un partido como Unidas Podemos, ni puede formar parte de un gobierno de un Estado democrático, ni puede ser un partido legal, ya que no respeta las reglas básicas de una democracia que se precie de serlo.
Las amenazas lanzadas por el secretario de Organización de Podemos para promover escraches callejeros contra el Rey, empresarios y periodistas independientes, demuestran que Podemos, es un partido que debería estar ilegalizado, como lo están los partidos comunistas de muchas de las democracias más avanzadas del planeta.
Un partido con responsabilidades de gobierno no se puede dedicar a intimidar de esa manera. El impresentable ministro de Consumo, el podemita, Alberto Garzón, se ha atrevido a decir que “Juan Carlos I ha robado a mansalva porque la institución se lo permitía” pasándose por el forro la presunción de inocencia.
Podemos no ha sabido digerir las protestas en la puerta de la mansión de sus líderes, ni las sospechosas pintadas de “coleta rata” en sus vacaciones asturianas. Ellos cuando lo hacían, le llamaban “jarabe democrático”, cuando se lo hacen a ellos ya no lo llaman así, ahora es hostigamiento y acoso. Ya no recuerdan sus violentos escraches contra Rosa Díez, Soraya Saenz de Santamaría, Cristina Cifuentes o Cayetana Álvarez de Toledo, frente a su domicilio familiar, por la calle o en actos públicos.
El culpable no solo es Sánchez, ellos también son responsables de lo que no se hizo, de lo que se hizo mal, de lo que se hizo tarde, de la negligencia criminal de un Gobierno al que pertenecen. No solo les hacen escraches los “fachas” también aquellos a los que estafaron.