Conforme pasan las horas de
la publicación de ayer por el diario El Mundo de la noticia de que De Juana
Chaos está residiendo plácidamente en una localidad venezolana, el personal
empieza a atar cabos y a darse cuenta de que probablemente estemos ante algo
diseñado por nuestro propio Gobierno y destinado a su beneficio electoral.
Pocos dudan a estas alturas
de la película, que los servicios de inteligencia españoles conocían desde hace
mucho en donde se encontraba De Juana, y que ellos se encargaron de filtrar la
información a la periodista en cuestión para que apareciera en el momento que
más le interesaba electoralmente al partido de Mariano Rajoy.
Los españoles no olvidamos el bochornoso
espectáculo protagonizado por nuestro Gobierno de entonces liberando a De Juana
tras su pseuda huelga de hambre, pues eso es algo que se te queda grabado en la
mente de por vida, pues quien ha asesinado a 25 inocentes no puede ser liberado
tras estar solo 18 años privado de libertad.
Ahora Mariano Rajoy, con
gran diligencia, ha dado las órdenes oportunas para solicitar la extradición
del terrorista, a sabiendas eso sí, de que no se la va a conceder el gobierno
de Maduro, para así poderle decir a las víctimas “Habéis visto como no os he
abandonado”, aunque yo personalmente dudo de que sus votos vuelvan a quien les
ha traicionado en repetidas ocasiones; y también, va a decir “Veis como los de
Podemos, los amigos de Maduro, no mueven un solo dedo para que esa extradición
se conceda” y así pretender erosionar al partido emergente, al referente actual
de la izquierda española.
Es cierto también, que
gracias a la inoperancia de nuestros gobiernos, a De Juana solo se le acusa de
un delito de “enaltecimiento del terrorismo” un delito de relativa poca
entidad, cuya escasa entidad podría servir de coartada al gobierno venezolano
para negarse a entregarlo a la justicia española. Aunque esa coartada hace
aguas al ser conocido que Venezuela da cobijo a un número importante de etarras
con causas pendientes de sangre en su territorio.
Desgraciadamente, en
nuestro país se hace la política de esa manera, lo importante no es servir a la
comunidad, lo importante para ellos es llegar al poder y mantenerse en él, y
todo, claro está, haciendo movimientos a golpe de sondeo.
