Ha vuelto la guerra a Oriente Medio porque esa rama terrorista de los Hermanos Musulmanes llamada Hamás así lo ha decidido lanzando un descomunal ataque contra Israel, pero no para la misión imposible de derrotar a su enemigo, si no un ataque para causar el mayor daño posible a la población civil y capturar rehenes que les permita canjearlos por los suyos encarcelados en Israel.
Pero no nos equivoquemos, la orden para este ataque no ha salido de Palestina, Rusia e Irán, han sido claves para que esto ocurra. Rusia sale muy favorecida tras el ataque terrorista, pues ahora, gran parte de las armas que EEUU enviaba a Ucrania, irán a Tel Aviv, lo que nos obligará a loa europeos a hacer un mayor esfuerzo e Irán, debido a las consecuencias humanitarias del contraataque judío, lo mismo hasta impide lo que estaba ya casi hecho, que Arabia Saudí, siguiendo los pasos de Marruecos o Túnez, reconozca al Estado de Israel. Para Rusia e Irán, los fanáticos de Hamás son simplemente “carne de cañón” para conseguir sus objetivos geoestratégicos.
Una de las preguntas que se hacen en Occidente esa minoría de ciudadanos que aún piensan por sí mismos, es que cómo es posible que los dos millones de palestinos de la Franja de Gaza estén de acuerdo en que les gobiernen desde 2007 quienes han impuesto un régimen totalitario que implanta restricciones medievales, oprime a su propia población a la que tiene instalada en la pobreza y amenaza con destruir Israel, con las terribles consecuencias que eso supone.
Hamás, en 1988 llamaba al Islam a “borrar” a Israel del mapa. Tras el cruel ataque del sábado, lo mismo Israel ha decidido borrar a Hamás, aunque lo mismo, hacer eso supondría perpetrar una auténtica carnicería de población civil palestina. Pronto lo sabremos.
Bueno y mientras en Occidente hay casi unanimidad en condenar el ataque terrorista de Hamás, en España eso no ocurre, pues uno de los partidos que nos gobierna, Sumar, en el que están todos los comunistas españoles, se han puesto de parte de los agresores, de los terroristas, para vergüenza de nuestra malherida democracia…..y pese a ello, Sánchez pretende seguir gobernando con ellos.