En plena locura y desmadre de los combustibles, incluida la energía eléctrica, nos encontramos con una situación muy preocupante de tensión vecinal en el sevillano Barrio de las Tres Mil Viviendas y más concretamente en la marginada Barriada Martínez Montañés, donde, no menos de 600 vecinos, llevan 10 días sin fluido eléctrico, desde que la noche del 26 de febrero, saliera ardiendo por sobrecarga el transformador de Endesa, algo muy curioso, pues solo tenía que suministrar luz a un solo cliente, el único que oficialmente tiene contrato y paga religiosamente su consumo de luz eléctrica. Pero claro, el problema llega por el resto de vecinos piratas, cientos y cientos de conexiones ilegales, incluyendo consumos tipo industrial, correspondientes a plantaciones de marihuana.
Pese a que Endesa ha ido aumentando la potencia suministrada, ha visto que, conforme aumentaba la potencia, aumentaban los enganches ilegales, y claro, llegó el gran apagón.
Ahora, la tensión vecinal, en parte orquestada por una conocida “organización vecinal” muy ligada a cierto partido político de ultra izquierda de color morado, amenaza con graves consecuencias, como se ha visto en el violento intento de corte de la Avenida de la Paz y la amenaza de que de no restablecerse de inmediato el suministro “arderá Sevilla entera”.
Y a todo esto, todos nosotros, pagando “religiosamente” todo lo que nos ponen por delante, incluyendo esa luz eléctrica que está a precios disparatados.
Nuestra sociedad hace aguas por muchos sitios, los okupas, invaden tu casa y encima exigen, estos, se enganchan a la luz ilegalmente, y encima exigen. Una pena no tener políticos en las distintas administraciones a los que no les tiemblen las piernas.