Los
dirigentes de UGT en Andalucía tienen un gran problema desde que sus
actividades ilícitas se han conocido. Es un clamor popular el que
pide que se depuren responsabilidades, hasta el propio Cándido
Méndez les exige a sus compañeros andaluces que den de inmediato
explicaciones.
De
entrada, la dirección de UGT-A debe presentar la dimisión, pues su
ominoso silencio está contribuyendo a socavar el escaso prestigio
que le queda al sindicato. Al parecer, han decidido no explicar nada
públicamente hasta primero de año, veremos si aguantan la presión
de la calle y de los medios.
Lo
primero que hay que dejar claro es que ha quedado demostrado que
UGT-A es una organización dedicada a estafar a la Junta de
Andalucía, falta por dilucidar si con su consentimiento o no. Como
ese dinero es público, nos estafan a todos los ciudadanos andaluces.
Las
declaraciones de Cándido Méndez afirmando que UGT está muy
descentralizada para esquivar su responsabilidad como secretario
general, son penosas, ya que son muchos años de trampas, de engaños
y de abuso manifiestos del dinero público destinado a la ayuda a los
parados y a las mujeres discriminadas. Su actitud hace sospechar que
la forma de actuar de sus compañeros andaluces podría ser
generalizada en toda España, algo que se debería investigar.
Todos
sabemos que Cándido Méndez procede de esta federación, que la
conoce y que quienes la dirigen son gente suya ¿Porqué no es capaz
de destituirlos?, si hasta les ha pedido que de inmediato lo aclaren
todo y le han dado la callada por respuesta, desautorizándolo
claramente. De las decisiones que tome Méndez en este asunto
dependerá su futuro.
Yo no tendría tan claro que UGT-A haya estafado a la Jnta, más bien creo que que ambas se compincharon (como hace la Junta con otras entidades) para beneficiarse, estafando a los andaluces