El acto institucional por el 42º aniversario de la Constitución que se celebró ayer en Madrid, frente a la puerta principal del Congreso de los Diputados, fue todo menos un acto de homenaje y adhesión a nuestra Carta Magna.
De entrada, este infame Gobierno que padecemos, entró y salió de la Cámara, por la Puerta de los Leones, el pórtico que solo se usa en las sesiones presididas por el Rey o en ocasiones muy especiales, Sánchez, no desaprovecha ninguna ocasión para, en comandita, con su cómplice Pablo Iglesias, hacerle un nuevo feo a Felipe VI.
Hubo mucha tensión entre los asistentes, pues de los partidos constitucionalistas solo estuvo presente, Pablo Casado, al que ni siquiera se dignó saludar Pedro Sánchez. Los líderes de los otros dos partidos estaban en Barcelona, Arrimadas, con su candidato elegido a dedo para las catalanas, tras defenestrar a la señora que había ganado las primarias, en una especie de puesta en escena televisiva y sin público; y por su parte, Santiago Abascal, en la principal plaza de la ciudad, defendiendo la Constitución a pocos metros de unos enfurecidos CDR a duras penas contenidos por los Mossos.
En el supuesto homenaje a la Constitución de Madrid, predominaban los que están haciendo todo lo posible por cargársela, y eso que, los separatistas y proetarras no asistieron, aunque los socios de este Gobierno lo dejaron muy claro, sobre todo hay que agradecerle a Otegi su sinceridad, pues dijo claramente que él, al contrario de Iglesias, no quiere la República, quiere las repúblicas. Probablemente nunca nadie dijo tan claro que su objetivo es romper la unidad nacional, y en quien dice eso, nunca se puede apoyar un Gobierno.