El mismo Gobierno que decretó dos estados de alarma ilegales, ha estado mas preocupado en subir impuestos y asaltar RTVE, que en tomar medidas para paliar en lo posible la catástrofe que han sufrido nuestros compatriotas valencianos.
Resulta vergonzoso que el sector privado, que los españoles por su cuenta estén prestando más ayuda a los afectados, que un Gobierno más preocupado en echarle la culpa a otras administraciones con aquello tan antiguo de que “la competencia en esa materia es tuya”.
Es inadmisible, que los reporteros lleguen a todos los sitios y que el Gobierno no haya enviado desde el primer minuto al Ejército, ¿dónde están las Unidades de Helicópteros? Es alucinante, que con la recaudación tributaria en máximos históricos haya dinero para las nóminas de políticos y sus enchufados y no para socorrer de inmediato a quienes se encuentran en una situación límite. Teniendo en cuenta que muchos de los afectados del volcán de La Palma aún no han recibido las ayudas prometidas por Sánchez…..
Pero de qué nos vamos a extrañar si el propio alcalde de Alfafar acaba de decir que hay muchos vecinos conviviendo con familiares fallecidos al no recibir ayuda y delincuentes saqueando sin oposición alguna. Es solo un ejemplo del desastre de gestión que padecemos.
Toda la prensa occidental se está haciendo eco de lo que está pasando, de la incapacidad de un Gobierno para afrontar la catástrofe. Desde hispanoamérica nos han ofrecido ayuda, Argentina, El Salvador, el propio presidente salvadoreño, Nayib Bukele, a través de su embajada, ha ofrecido a nuestro Gobierno, 300 rescatistas y paramédicos, junto con 20 toneladas de equipo, medicamentos e insumos básicos que tiene preparados para salir para Valencia si nuestro Gobierno lo autoriza, aunque lo mismo, Sánchez, no lo autoriza, ya que en reiteradas ocasiones ha calificado al “salvador” de El Salvador como de “ultraderechista”.
Ahora toca ayudar a los afectados, después llegará la hora de pedir responsabilidades, porque aquí las hay y muy importantes. Hemos pasado de aquel necesario Plan Hidrológico Nacional que intentó llevar a cabo Aznar muy al final de su mandato y que hubiera evitado para siempre catástrofes como esta, a todo lo contrario, Ley de Restauración de la Naturaleza (Agenda 2030), esa que ya ha destruido 500 presas y embalses, en el Turia 4 o 5. Con ellos en pie, esto no hubiese pasado. Los maléficos que nos gobiernan han preferido, el ecologismo y proteger a los animales, a proteger las vidas de las personas.
Lo que aquí hace este infame Gobierno que sufrimos, ha sido previamente votado en Bruselas por socialistas y populares, ambos grupos defensores de esa Agenda 2030 que nos dice con sorna ese slogan de “no tendréis nada y seréis felices”.
Está todo dicho en este sabio artículo
Un placer leer esta página llena de sabiduría y sentido común