Invocar la Constitución para defendernos de las aspiraciones de los separatistas, en el fondo, es una simple coartada para cobardes, porque España es una realidad histórica de muchos siglos de antigüedad y su unidad no puede ser cuestionada. Por muchos Sánchez que tengamos la desgracia que nos gobiernen, que abandonen toda esperanza los que quieren romper nuestra patria, nuestra nación, si los políticos no saben defender a su patria, seguro que nosotros, los españoles, sí que lo sabemos hacer, las calles están ahí y las podemos llenar, porque no hay nada más poderoso que la rabia de un pueblo hastiado de sus gobernantes.
Resulta increíble observar el número de catalanes que apoyan a los partidos golpistas tras los resultados de su gestión durante décadas, pues literalmente, se están cargando Cataluña. Esa región está a la cabeza de España en delincuencia, inseguridad, okupación de viviendas, listas de espera, precios, abandono escolar, gasto político y deuda pública, han hecho de Cataluña una región inhóspita, son responsables de los 19 impuestos propios que impiden a las clases medias y populares llegar a final de mes, son responsables de que los catalanes sean los españoles más endeudados. Son responsables de la salida de más de 4 mil empresas, de la pérdida de empleos y del empobrecimiento de familias. Los separatistas han conseguido que el número de robos con violencia haya aumentado más de un 20% en el último año; las violaciones, un 32%, y el resto de los delitos contra la libertad sexual, un 22%”. Una inseguridad relacionada con la inmigración ilegal promovida, amparada y buscada por los separatistas, que trae delincuencia y degrada los barrios más humildes. En cifras: “El 64% de los encarcelados por hurtos en Cataluña son extranjeros. El 53% de los presos por robo son extranjeros. El 68% de los presos por tráfico de droga son extranjeros. El 52% de los presos por asesinatos de mujeres son extranjeros. El 51% de los presos por agresiones sexuales son extranjeros. Y todo esto representando únicamente al 16% de la población en Cataluña”.
Quienes mal gobiernan Cataluña, la han llevado a una situación gravísima al emplear la mayor parte de los recursos en intentar conseguir sus perversos objetivos políticos y de esa manera, tener absolutamente desatendidos a sus ciudadanos ofreciéndoles cada vez servicios públicos de peor calidad. Que el separatismo haya tenido la capacidad de destruir todo lo antes era prosperidad y liberad, es consecuencia de años de cesiones por parte del PP y del PSOE, dos fuerzas políticas que han abandonado a los catalanes a cambio de poder gobernar en La Moncloa.
Mediante la Amnistía solo pretenden blindar los privilegios de una legión de delincuentes. Un atentado histórico que volará el Estado de Derecho y que intentan perpetrar esos que odian tanto a Cataluña, porque odiar a España es odiar a Cataluña, esos que se han inventado una historia para justificar lo que hacen, porque hay que ser muy tonto para desconocer que Cataluña jamás fue nada parecido a una nación.
De ser una sociedad libre y avanzada, la Cataluña de hoy ha pasado a ser posiblemente, la más fascistoide de Europa, un lugar en el que se odia y se ataca a quienes no piensan como los gobernantes, lo sufren los escolares, los comerciantes y todo aquel que disiente del pensamiento oficial.
Los separatistas han robado Cataluña a los catalanes, le han robado su libertad y su prosperidad, le han robado sus derechos, creo que se dan las condiciones óptimas para que este próximo domingo día 8, toda Cataluña se tire a la calle, reclame su españolidad y todo lo que para ellos de bueno conlleva.