El Ministro de Hacienda ha anunciado que se aplicará el Código Penal a los cargos públicos que malgasten. Con todo el respeto hacia el ministro le digo que no me lo creo, no me creo que se atrevan a concretarlo en un Consejo de Ministros y lo lleven al Legislativo.
Si hicieran eso, la mayoría de los cargos públicos de este país acabarían en la cárcel, incluidos los de su partido. Me permito recordarle al Ministro de Hacienda que el actual titular de Justicia, don Alberto Ruiz Gallardón, durante los años que ha regido el ayuntamiento de Madrid ha multiplicado por cinco el déficit convirtiéndolo en el mas endeudado de España, y que ustedes como premio le han hecho ministro. Entiendo que ese señor debería ser el primero en visitar la cárcel y tengo muy claro que eso no va a suceder.
También quiero recordarle al Sr. Montoro, que de las cinco CCAA con más déficit hay tres gobernadas por su partido desde hace bastante tiempo, Valencia y Murcia sobre todo, y no creo que se atrevan a encarcelar a sus propios barones regionales.
Cristobal Montoro y Jose Manuel Soria han manifestado defender que sea delito gastar sabiendo que se excede el presupuesto. Me gustaría recordarles que la propia palabra lo dice, un presupuesto es lo que se presupone y los ingresos que se presuponen pueden caer por diferentes causas.
Por supuesto que estoy de acuerdo en que los gestores políticos sean responsables de su gestión y respondan de ella, los que nos gobiernan a veces olvidan que el dinero público es de los ciudadanos y ellos solo lo administran.
Y digo yo, por qué no empezamos a procesar a quienes se ha demostrado, que no solo han malgastado, si no que han falseado las cuentas públicas, y pongo el ejemplo del anterior gobierno de Castilla La Mancha.
Por qué no empezamos a no negar, como hizo Rajoy en sede parlamentaria, que la corrupción que padecemos es enorme y que parte de la clase política esta podrida. Sin reconocer eso jamás se atajará el problema. Yo siempre he mantenido que en la política española actual na hay sitio para la gente honesta, muchos se han echado las manos a la cabeza ante mi rotunda afirmación. Uno llega a la política, y puede corromperse, o no corromperse y mirar para otro lado. El que mira para otro lado sabiendo que sus compañeros son corruptos es tan culpable como ellos al no denunciarlos, esa es la realidad de nuestra política aunque los partidos de siempre no lo reconozcan.
Cuando el actual gobierno ha manifestado que no permitirá que quiebre ninguna administración le está dando la razón a los malos gestores que siempre decían que al final, cuando la situación fuese agónica, una administración superior acudiría a socorrerles.
Imaginemos por un momento que todas las administraciones, desde este ejercicio, consiguen equilibrar ingresos y gastos. La pregunta es, ¿y quien paga todo lo que se debe? La única respuesta posible es, el Estado, es decir, nosotros, los ciudadanos, los de siempre.