Pese al escandaloso boicot informativo que le están haciendo a Vox los medios, desde antes del verano, pues resulta obsceno observar que ante cualquier asunto siempre le ofrezcan a los ciudadanos las opiniones del PP, algo lógico, y las de Cs, un partido en proceso de desaparición y casi nunca las de los de Abascal, cada encuesta que aparece, ratifica la victoria del PP, la muerte de Ciudadanos, el hundimiento de la izquierda y que Vox aguanta, pese a todo. Con los actuales sondeos en la mano, el gobierno de coalición PP-Vox, sería la única posibilidad para expulsar a la izquierda del poder, pues por mucho que la prensa “pepera” trabaje por la ilusoria y casi imposible mayoría absoluta de Feijóo, la realidad es otra.
La última encuesta nos dice que, hasta 700.000 votantes defraudados con el PSOE votarían a Feijóo y casi 100.000 a Vox, y que entre los de Feijóo y los de Abascal sumarían 185 escaños. No hay que ser ningún lince para presagiar lo que cambiarán las encuestas tras el otoño-invierno de terror económico sanchista que nos auguran.
Lo que la derecha sociológica desea es que se construya una alternativa que nos saque de la ruina de la izquierda, y eso no se consigue sustituyendo a Feijóo por Sánchez, se consigue cambiando todas las políticas de la izquierda y sacando a España del llamado “consenso progre”. Vimos como la mayoría absoluta de Rajoy no sirvió para nada al no acabar con las políticas de Zapatero, por eso, cambio no, alternativa sí.
Es evidente que hay votantes de Vox que jamás votarían al PP y otros del PP que jamás votarían a Vox, por ello, solo haciendo un frente común se podrá echar a la dañina izquierda del poder.
Feijóo no puede caer en la tentación de para no perder ese supuesto voto de esos cientos de miles de exvotantes socialistas, no dejar claro en esa futura campaña electoral las leyes que derogará de inmediato si llegase al poder, algo que podría mosquear bastante a sus votantes fieles. Esa puede ser la gran diferencia entre Feijóo y Abascal, pues el líder de Vox es absolutamente predecible y siempre ha defendido lo mismo.
Yo con la derecha y con VOX