Tras finalizar el pasado verano, entró en vigor la «ley de libertad sexual», promovida por la petarda, inepta e irresponsable comunista, Irene Montero, apodada como la «ley del sólo sí es sí». Una ley que además de lesionar derechos fundamentales, es una chapuza legislativa que mezcla conceptos como los abusos y las agresiones sexuales. Las aberraciones de esa ley ya fueron detectadas y advertidas en febrero 2021 por el Consejo General del Poder Judicial quien advirtió que esa reforma serviría para revisar condenas por violación a la baja.
Pero como ya es habitual, el gobierno no hizo ni caso. Y al final ha ocurrido lo que ya había advertido el CGPJ, excarcelaciones de condenados por abusos a menores gracias a la reducción de condena propiciada por la ley de la comunista podemita Irene Montero.
Nos sorprendió, Victoria Rosell, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, culpando a los jueces de esa rebaja de penas promovida por el propio gobierno, diciendo que «el problema no es la ley» y culpando a la «justicia machista».
La ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, dijo ayer que «evidentemente no era el objetivo de la ley el que se pudieran rebajar las penas de abuso a menores. Todo lo contrario». A pesar de ello, el daño ya está hecho, porque ahora los ya condenados por violación podrán acogerse a esa ley, aunque sea cambiada.
Tenemos el peor Gobierno, con diferencia, de nuestra muy imperfecta democracia. Las nuevas leyes no las pueden redactar, ni descerebradas feministas ni compinches golpistas. Lo del cambio legislativo de la malversación es de traca, pretenden los golpistas que el cambio sea solo “quirúrgico”, es decir, que solo se les pueda aplicar a ellos, al ver que lo que se iba a hacer beneficiaría a todos los políticos corruptos condenados. Nunca pensé que vería lo que está sucediendo ¡Moción de Censura, YA!