Como viene siendo habitual, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, fue de los primeros en comentar en RRSS el discurso de Nochebuena del Rey. Lo hizo con un montaje con el que buscaba presentar al monarca como algo inútil y con una fotografía del Rey de niño junto a Francisco Franco.
Y claro, se desencadenó la tormenta, miles de tuiteros respondieron a ese republicano que milita en ERC, un partido con un pasado aún peor que su presente, un pasado sangriento y totalitario.
Pero de todas las respuestas y las había muy buenas, fue la del genial escritor, Arturo Pérez-Reverte, quien escribió: «No hay que olvidar nuestros orígenes», decía Rufián para acompañar la foto del monarca. «No, en efecto. Nadie debería olvidarlos nunca», respondió el escritor acompañando su frase con un cartel de las Juventudes de ERC de los años 30 junto a otro de las Juventudes Hitlerianas con evidentes similitudes.
ERC se inspiró en el Partido Fascista Italiano de Benito Mussolini y realizaba desfiles de camisas verde oscuras, solo equiparables a las que en ese tiempo realizaban los seguidores de Hitler o de Mussolini, y a su líder lo llamaban el Duce catalán, quien después del golpe de Companys de 1934 huyó a Roma para obtener la protección de los fascistas italianos. Es curioso, mientras los de ERC se hicieron profascistas, los del PNV se hicieron pronazis, y ahora ambos pretenden darnos clases de demócratas.
La foto del académico buscaba hurgar en el pasado de la formación de Junqueras en un día en que ERC se sumó con ímpetu a los ataques a la Corona. Tras las primeras valoraciones de Rufián, el presidente de la Generalidad, Pere Aragonés, dijo que el discurso le hacía reafirmarse en sus «valores republicanos» alegando que no ve la monarquía «ejemplo de rectitud ni de integridad». A ver quién, de una puñetera vez se decide a expulsar a toda esta basura antiespañola de nuestra política y de una democracia en la que nunca debieron de tener cabida.