Pese a que ya tengo unos años y estoy bastante curtido en “batallas” políticas, tengo que reconocer que situaciones como la vivida por mí ayer en el Pleno Ordinario del ayuntamiento de Gines me hacen replantearme muchas cosas, pues como ser humano que soy y como católico, hay comportamientos que no consigo entender.
En mi condición de concejal-portavoz del Grupo Municipal de Vox en ese ayuntamiento y ante la abrumadora realidad de los muchos crímenes cometidos en el seno de la pareja en los dos o tres días antes de la celebración del Pleno de ayer, tomé la decisión de presentar una iniciativa, la de proponer al Pleno, que el alcalde y los 16 concejales restantes, antes de su finalización guardáramos en pie un minuto de silencio por todas las víctimas de esos últimos días. Tres mujeres asesinadas por su pareja y un hombre asesinado por la suya.
Nuestro alcalde socialista, Romu, antes de finalizar el Pleno, hizo un receso y pidió que hablásemos los portavoces de los grupos con un miembro de su equipo de gobierno, algo que me escamó bastante pues desde mi punto de vista no había que negociar nada, pues o estas con las víctimas o no. Sorprendentemente, esta concejala socialista nos dijo que ellos solo guardaban el minuto de silencio por las mujeres asesinadas y no por el hombre, diciendo que aquí lo pone, moviendo en su mano un documento de su partido. Por mucho que traté de explicarle que víctimas eran todas, de manera totalmente vehemente y algo alterada insistía en proferir explicaciones demasiado sectarias y propias de un feminismo recalcitrante. Romu, el alcalde, tras dejarnos un rato, más que hablar, discutir airadamente, nos cortó y dijo que si no había acuerdo se daba por zanjada mi petición y que no habría ese minuto de silencio “por todas las víctimas de esos últimos días”.
Los vecinos de Gines deben saber, que para ese alcalde que parece que tanto les gusta y para su equipo de gobierno, hay víctimas de primera, las mujeres y víctimas de tercera, los hombres. Que si algún vecino varón muere a manos de su pareja, este ayuntamiento no lo considerará lo suficientemente importante como para llevar a cabo un triste minuto de silencio como repulsa a lo ocurrido y en memoria del fallecido, víctima inocente que no merecerá ningún reconocimiento simplemente “por ser un hombre”.
Con los socialistas, y comunistas, generadores de guerras, miserias, saqueos y robos de propiedades y riquezas, asesinos confesos y dispensadores como un esprai del veneno de satanás, no hay que hablar, ni comentar nada de nada de ningún tema, ni mantener contacto ni comunicarse con ellos.
Es como cuando ves una rata, todo lo que haces por todos los medios es alejarte o matarla.
Así hay que actuar con ellos. Siempre.
VIVA ESPAÑA Y VIVA EL REY.