Desde la década de los
ochenta, se viene celebrando en la localidad navarra de Echarri Aranaz, el
denominado “Tiro al Fatxa”, organizado por la asamblea juvenil de la localidad.
Dicho evento, consiste en arrojar huevos, piedras u otros objetos contra
símbolos españoles.
El origen de esta “fiesta”
está fijado en los años ochenta en honor de los mozos que eran declarados no
aptos para realizar el servicio militar, pero por la radicalidad proetarra de
los jóvenes de la comarca terminó derivando en una jornada contra la Guardia
Civil.
Colocan fotos de políticos
españoles, de la Monarquía, de la Iglesia o de la Guardia Civil, y les arrojan
todo tipo de objetos para así demostrar su odio a España. Tras desahogarse,
pasacalles, almuerzo y música. En el cartel de la jornada aparece un tricornio
enganchado a la palabra “inútiles”.
Alguien puede extrañarse de
que España esté en la situación actual, conociendo de que hechos de estas
características vienen ocurriendo desde hace casi cuatro décadas y nadie jamás
movió un dedo para evitarlos. La Fiscalía General del Estado, ¿no tiene nada
que decir al respecto? ¿está de vacaciones o le da miedo actuar?
En el País Vasco, al igual
que en Cataluña, no es que el Estado esté perdiendo la batalla, es que ni siquiera
se ha presentado a combatir, esto es lamentable.
A veces pienso, que eso que
llaman Estado de Derecho, solo se ocupa de cobrarnos impuestos y de intimidar a
la gente honrada, a los “malos” no se atreve ni a toserles.
