En demasiados pueblos
andaluces, los tejemanejes en los pactos de gobierno dan auténtico asco, y lo
único que se constata, es que a quienes se dedican a la política en muchos de
nuestros municipios, lo único que les mueve es, estar o conseguir el poder a
cualquier precio, y por supuesto, enriquecerse y dar, puestos y sueldos, a toda
esa legión de vividores y parásitos a los que los distintos partidos les deben
favores.
Lo ocurrido en Marbella es
de auténtico escándalo. El Partido Popular, pese a conseguir 13 de 27
concejales no le dejan gobernar, el PSOE accedió a la alcaldía con el apoyo de
varias formaciones de izquierdas. Ahora, los independientes de San Pedro,
amagan con presentar una moción de censura contra el PSOE y dar la alcaldía al
PP, y consiguen de los socialistas que contrate a 120 de los suyos, todo un
escándalo, los chantajistas han triunfado, los marbellíes a pagar. Viendo estos
comportamientos, soy un firme defensor de que gobierne siempre el candidato de
la lista más votada.
En la provincia de Sevilla,
en la localidad de Gelves, muy cercana a la capital, la alcaldesa socialista,
contando con el apoyo de su equipo de gobierno y de la agrupación local del
PSOE, contrata a su hijo como cargo de confianza, como asesor, según ella, su
hijo es “un monstruo” y por eso le pagará anualmente 33.000 euros. Esta señora
ha perdido la vergüenza, lo que ha hecho es totalmente rechazable y moralmente
inaceptable. Y lo curioso es, que lo hace gobernando en minoría con solo cuatro
concejales de trece, los otros nueve concejales pertenecen a cinco partidos,
habría que preguntar a todos ellos como es posible que le permitan a esta
alcaldesa semejante cacicada.
Y luego nos sorprendemos
del hartazgo que sufre una parte importante de la ciudadanía hacia esa gran
plaga que sufrimos, esa plaga que está compuesta por políticos desalmados y sin
ningún tipo de escrúpulos.
