Aún
después de tantos años, nos siguen diciendo que en su día se
rescató a la banca en general, cuando es absolutamente falso. Se
rescató a las Cajas de Ahorros, unas entidades colonizadas y
arruinadas por políticos del PSOE, PP e IU, en connivencia con
sindicalistas de CCOO y UGT, y representantes de la patronal.
El
Banco de España publicó ayer un informe, en donde calcula que se
recuperará poco más del 20% de las ayudas concedidas a las Cajas de
Ahorros, de modo que la bromita nos habrá costado a todos los
españoles, más de 60.000 millones de euros.
Nos
dijeron en su día, que el rescate tenía como objetivo salvar a los
millones de clientes y garantizar la estabilidad financiera del país.
Es evidente, que en parte se nos engañó, pues pudo hacerse de otra
manera, y por supuesto, a quienes arruinaron con su mala gestión y
su “mangancia” a las entidades, todos ellos tendrían que haber
sido juzgados y condenados, y por supuesto también, todos esos
consejeros chupópteros que votaban lo que hiciese falta para seguir
trincando.
Y
eso no se hizo, simplemente porque los partidos no se iban a prestar
a juzgarse a sí mismos. De hecho, es que ni siquiera, los
reguladores y responsables políticos, han hecho la más mínima
autocrítica.
En
nuestro país, los partidos políticos han tratado de invadirlo todo,
y en todo lo que han invadido han demostrado que siempre lo han hecho
mucho peor que los gestores profesionales de cada sector, en parte
motivado porque si tienes la intención de enriquecerte robando,
difícilmente van a salir los números.
Eso
de que cuando hay beneficios, son siempre para los banqueros, y que
cuando hay pérdidas, se socializan mediante un rescate y lo pagamos
entre todos, me parece una auténtica tomadura de pelo.
