Llamemos a las cosas por su
nombre, lo que Pedro Sánchez ha pactado con los separatistas, vascos y
catalanes, es simplemente, cederles unas competencias que van a significar el
desmantelamiento del Estado.
Ceder la gestión de la
Seguridad Social, controlar la gestión de las prestaciones por desempleo, la
inspección de trabajo, ceder todo esto es una barbaridad. Pero no es solo eso,
también pretenden gestionar las autopistas, los aeropuertos, los puertos, la
banca, los seguros, el crédito oficial y las prisiones.
Las CCAA han sido una gran
losa sobre España, a partir de ahora serán su ruina. Todas las nuevas
competencias conllevarán de inmediato el enchufe de nuevas legiones de
amiguetes de los nacionalistas, como ocurre ya desde hace mucho en Educación o
en Sanidad. ¿O para qué se creen los incautos que se van a subir bastante los
impuestos? No para mejorar los servicios públicos que reciben los ciudadanos, y
si para pagar esa cada vez más enorme red de estructuras políticas
improductivas.
Darnos esa organización
territorial tan letal en la Transición, nos lleva pasando factura desde hace
mucho tiempo, y va a ser sin duda el detonante del cataclismo político que se
presiente. A modo de ejemplo, sin CCAA no existiría el independentismo catalán,
o sería muy residual ¿Y por qué? Pues simplemente, porque si la Educación es estatal
y única, ellos no podrían adoctrinar a las nuevas generaciones. El Estado
Autonómico es el gran cáncer de España.
