La candidatura de Juan Espadas a la presidencia de la Junta de Andalucía, sonroja a la mayoría de los andaluces. Cuando él era alto cargo de la Junta, quienes la dirigían, sus compañeros socialistas formaban, no un gobierno, sino una organización criminal que se dedicaba a saquear las arcas públicas. Recordemos que parte de los fondos dedicados a los parados se los gastaban en prostíbulos y mariscadas y como no, en lo de siempre, a enchufar a los suyos. Personalmente, sentí vergüenza ajena cuando vi la comparecencia de la Sra. de Espadas en la comisión de investigación del Parlamento andaluz, en la que quedó demostrado que se la enchufó, cobraba un buen sueldo y como se dice por aquí abajo “no hacía ni el huevo”, pues ni supo explicar cual era su trabajo, ni que programa informático utilizaba. Solo por lo de su señora, Espadas debería estar inhabilitado para estar en política.
Juan Espadas, ha dicho ya de candidato “Vamos a crear más y mejor empleo, sobre todo para la juventud, a reforzar los servicios públicos, a volver a tener la sanidad pública de calidad que los andaluces y andaluzas merecemos, a apoyar al máximo a nuestras pymes y autónomos y al mundo rural, y, en definitiva, a convertir a Andalucía en tierra de oportunidades para todos y todas”. Le ha faltado decir que el PSOE no tuvo tiempo de hacerlo en 37 años.
Estos socialistas tienen “un morro que se lo pisan”, pues tras robarle el futuro a muchas generaciones de andaluces teniendo a la región situada siempre en el vagón de cola de las regiones de Europa, le piden a esos mismos el voto.
Entiendo que le den su voto todos esos que han alimentado a su familia de los comederos del partido, pero los demás sería incomprensible.