Hasta ahora, la mayoría de los inmigrantes ilegales proceden de Marruecos, pero ahora la cosa puede cambiar, pues tras la decisión unilateral de Sánchez de entregar el Sahara a Marruecos, las pateras procedentes de Argelia no dejan de incrementarse y la Policía española alerta de un enorme problema, las devoluciones se han cortado ya que Argelia ya no facilita su repatriación. Mientras las relaciones sigan bloqueadas entre Argelia y España, no habrá posibilidad de devolver a su país a los inmigrantes ilegales argelinos.
Nuestra policía informa de que en unas tres semanas habrá que empezar a sacar de los CIE a ilegales argelinos a nuestras calles, donde deambularán sin control alguno, por lo que nuestra seguridad se resentirá.
Los CIE en los que se acoge a los inmigrantes que llegan a España en espera de un proceso de repatriación suelen mantener internas a estas personas cerca de 20 días. A partir de ahí, o hay auto de internamiento por parte del juez, o se les suele empezar a sacar de los CIE. El máximo, en cualquier caso, es de 60 días dentro de los CIE. Y pasados esos plazos, el destino debe ser o el país de origen del inmigrante ilegal, o la calle.
Con sus caprichosas decisiones en política exterior, Sánchez, solo sabe que crear problemas, el otro gran problema es el del suministro de gas. Por mucho que Sánchez haya conseguido el apoyo de la UE para que Argelia no nos corte el suministro, parece claro que Argelia, en cuanto pueda, nos subirá el precio y nos hará pagar a todos los españoles por las inexplicables decisiones de nuestro dañino presidente.
Este gobierno presidido por Pedro Sánchez, compuesto por socialistas y comunistas, y apoyado por separatistas y comunistas, se ha convertido ahora mismo, en el mayor problema que tenemos los españoles.