El indulto a María Sevilla, esa malvada madre que mantuvo secuestrado a su hijo durante más de dos años para evitar que lo viera el padre, vuelve a poner sobre la mesa el eterno debate sobre las denuncias falsas ya que esta mala madre, la que fuera presidenta de Infancia Libre, llegó a poner hasta seis denuncias a su exmarido por presuntos malos tratos y abusos sexuales a su propio hijo que la Justicia acabó desestimando.
Es muy interesante lo que dice el Informe Anual sobre violencia de género, ya que casi el 44% de las denuncias presentadas en 2021 fueron tumbadas en primera instancia, los Juzgados de Violencia sobre la Mujer. Atendiendo a las estadísticas de años anteriores, se percibe, además, una tendencia consolidada en el tiempo, ya que el porcentaje es prácticamente idéntico al registrado en 2020 (43,38%) y 2019 (42,01%). En 2021, solo el 14% de los hombres juzgados fueron condenados.
Según estas cifras, se puede afirmar con rotundidad, que al menos, un tercio de las denuncias presentadas son falsas, pero claro, los políticos progres, los de todos los partidos menos uno, siempre optan por confundir a la ciudadanía hablando de víctimas en vez de denunciantes, ya que no les interesa en absoluto la verdad judicial.
Mientras se concedan ayudas a las mujeres que denuncian, sin verificar la veracidad de los hechos, se estará incitando a denunciar en falso y a arruinar la vida de demasiados inocentes. La denuncia falsa debería conllevar prisión para ser ejemplarizante.