Todo parece indicar, que el
poder político y el poder financiero, decidieron sacrificar a los 300.000
accionistas del Banco Popular, y lo digo, porque acaba de saberse que grandes
empresas e importantes clientes recibieron el soplo de lo que iba a pasar solo
unos cuantos días antes, para que así tuvieran tiempo de sacar todo su dinero.
Si esto que ahora se sabe,
es demostrable ante un juez, mucho me temo, que en las denuncias que están
interponiendo los perjudicados accionistas, puede haber sorpresas. Teniendo en
cuenta que los jueces de los diferentes juzgados de instrucción son los más
independientes del sistema judicial, tendrían que dar la razón a los
accionistas, y si se la dan ¿Quién tendrá al final que devolverles su dinero?
Lo cúpula del Banco Popular, el Banco de Santander, o quizás los controladores,
es decir, el Estado, lo mismo al final hasta, como siempre, nos toca pagarlo a
los de siempre, a la ciudadanía en general.
Lo que se ha perpetrado, es
un auténtico atentado criminal contra las clases medias, contra esos pequeños
ahorradores, contra quienes jamás fueron avisados por quienes tenían la
obligación de supervisar.
Se me acaba de venir a la
cabeza ese mensaje machacón de Albert Rivera, ese de que ellos, Ciudadanos, son
los defensores de las clases medias. Pues bien, precisamente esos que financian
a Ciudadanos, y me refiero, al Ibex 35 y al poder financiero, han sido los
grandes beneficiados en esta conspiración destinada a salvarle el culo a ellos
y a machacar a esos pequeños ahorradores, a las clases medias. Ciudadanos como
en todo, es amigo y beneficiario de los verdugos, y a la vez, intenta enarbolar la bandera en defensa de
las víctimas.
Lo cierto es, que este tipo
de conspiraciones, que este tipo de injusticias, son los que alimentan
electoralmente a los populistas antisistema. El torpe cortoplacismo de los
poderes “fácticos” alimenta a quienes los quieren destruir. Y al final del todo,
los grandes perjudicados seremos los de siempre, los españolitos de a pie.
