Pese a saber que padece el peor gobierno posible en el peor momento de su reciente historia, el pueblo español hace gala de unos niveles de mansedumbre, nunca antes vistos.
En cualquier país civilizado de nuestro planeta, con la mitad de mentiras que nos ha soltado nuestro gobierno, se habrían tirado a la calle y lo habría hecho dimitir, pero aquí no. Unos porque, si son de izquierdas, jamás irán contra un gobierno de izquierdas, por mucho que les perjudique, y los otros, los conservadores, porque deben pensar que eso de manifestarse en la vía pública “es muy vulgar”.
Lo cierto es, que ahora estamos inmersos en una “vuelta al cole” que yo por lo menos no entiendo. Hacerla con más de diez mil contagiados diarios y con el número de fallecidos creciendo, es una auténtica locura. Me extraña que, ninguno de nuestros gobernantes, hayan aprendido con lo que ha acontecido en otros países (Israel, Japón o Corea del Sur) en donde, con 400 contagios al día, el 4% que nosotros, han tomado medidas drásticas y contundentes, también en relación al curso escolar.
En España, nuestros gobernantes, todo lo han hecho mal, han sido derrotados por el virus y han hundido nuestra economía, y parece que siguen sin aprender, pues imponer la presencialidad en las aulas, es suicida. Pero claro, los escolares en casa ya no pueden ser adoctrinados, ya no les pueden meter en el cerebro toda la porquería que les meten, por una parte, socialistas y comunistas, y por la otra, los separatistas.