He conocido la noticia a través de los medios de comunicación y reconozco que me ha causado una profunda indignación. El que fuera vicepresidente de la Generalidad de Cataluña, José Luís Carod Rovira, ha sido nombrado asesor del Hospital Santa Tecla de Tarragona. También ha trascendido que percibirá por este cometido 6000 euros mensuales.
Y yo me pregunto, este tipo que coj…. sabe de sanidad, de que piensa asesorar este licenciado en Filología Catalana. Posiblemente de lo único que sepa este “marmolillo” es de electricidad política, es decir, de enchufes, por ello deberían haberlo colocado de asesor de mantenimiento, sería mas coherente.
Cuando la Consejería de Salud de Cataluña ha anunciado un drástico recorte en los presupuestos de los centros de salud y hospitales, cuando se necesitan más enfermeras, médicos y comadronas, se nos informa que no se van a contratar más, en cambio, si hay dinero para enchufar a ese chupoptero, indecente e impresentable de ERC.
Mientras el gobierno de CiU comete este tipo de atropellos, observamos como el Partido Popular está en pleno cortejo a los convergentes. Ocurre lo de siempre, ya gobierne España el PSOE o el PP, siempre acaban tirándose en los brazos de ese nacionalismo al que hace mucho tiempo se le cayó la careta de moderado. Resulta lamentable observar el comportamiento de la líder popular en Cataluña, Alicia Sanchez Camacho, con sus continuos gestos de sumisión, que parecen estar implorando que cuenten con ellos para gobernar Cataluña, que se comprometen a ser buenos y a colaborar. Si comparamos la actitud y el comportamiento del actual PP catalán con el que dirigía Alejo Vidal Cuadras hace años, al actual podemos calificarlo sin temor a equivocarnos de vomitibo.
Hay que dejarles meridianamente claro que el partido que se alíe con CiU o con cualquier otro partido independentista que gobierne, automáticamente hace suyas las ilegalidades que comete y ampara, es decir, el desacato a las sentencias judiciales, el genocidio lingüístico y demás vulneraciones de la legalidad.